Como mencionamos anteriormente, la fibra no puede ser digerida y por
consiguiente metabolizada. Esto no significa que la misma no sea aprovechable,
sino todo lo contrario, ya que sus efectos son varios y beneficiosos desde
que es consumida hasta ser eliminada.
Tipos de fibras vegetales
Existen dos grandes grupos de fibra: las solubles y las insolubles.
Ambas, solubles y no solubles provocan esa sensación de saciedad
una vez ingeridas, por su gran captación de líquidos. Ambas
previenen el estreñimiento y el cáncer colorrectal.
Las fibras solubles enlentecen la absorción de glucosa y de
colesterol, lo cual es beneficioso para las personas diabéticas y
aquellas con altos niveles de grasa en sangre.
Las fuentes de fibra soluble son:
El salvado de avena, los frutos secos (nueces), cebada, semillas, legumbres (lentejas),
cáscara de manzana y patata y demás frutas y hortalizas.
Las fuentes de fibra insoluble son: Los granos enteros, el salvado de trigo
y los cereales integrales.
Otras buenas razones para consumir alimentos con fibra
Además de lo anteriormente dicho, otras razones para incorporar fibra a
nuestra alimentación diaria son:
- su importante ayuda para tratar la obesidad y otros problemas de peso,
- Su eficacia contra la formación de cálculos biliares,
- La mejora en el tratamiento de la diverticulosis,
- La prevención ante la aparición de cáncer de colon y recto,
- Su acción para prevenir y controlar la diabetes tipo 2,
- Su eficacia contra los síntomas del síndrome de colon irritable,
- Su acción preventiva ante la hipertensión y demás patologías cardiovasculares (arteriosclerosis, infartos, etc.)
- Y por último lo que ya hemos dicho, su potente efecto hacia una buena digestión, y tránsito intestinal.
Para una correcta selección de alimentos ricos en fibra, ponemos a su disposición un cuadro con los gramos de fibra contenidos por cada 100 gramos de alimento.
| Alimento | gr. de fibra cada 100 gr. |
| Salvado de trigo | 44,0 |
| Almendras | 14,3 |
| Coco | 13,6 |
| Pan integral | 8,5 |
| Rábanos, cacahuetes | 8,1 |
| Habas, judías | 7,4 |
| Espinacas y avellanas | 6,3 |
| Arroz integral | 5,5 |
| Guisantes | 5,1 |
| Lentejas | 3,7 |
| Pera, plátano | 3,3 |
| Zanahoria | 3,0 |
| Coles de Bruselas | 2,9 |
| Pan blanco | 2,7 |
| Betarraga Remolacha | 2,5 |
| Ciruelas, manzanas y naranjas | 2,0 |
| Coliflor, repollo y apio | 1,7 |
Como cubrir el requerimiento diario de fibras vegetales
Para poder cumplir con la recomendación diaria aproximada de 30 gr. de fibra deberíamos ingerir al día:
- 2 frutas,
- 150 gr. de vegetales,
- 50-60 gr. de pan integral o 2 cucharas de salvado de trigo +
- 50 gr. de legumbres
Las modificaciones en nuestra alimentación deben ser de manera
gradual evitando la ingestión de altas cantidades de fibra. Si nuestro
organismo no esta habituado, podemos comenzar aumentando las raciones de
frutas y verduras, hasta llegar a 5 al día, reemplazar los panes,
harinas y arroces, por su versión integral, es decir pan blanco y
el arroz en su variedad integral.
Tomar legumbres y granos enteros 2-3 veces por semana, y habituarnos a
incorporar salvado de trigo en nuestras preparaciones, con 2 cdas/día
será suficiente, junto a todo lo antes mencionado.
A medida que consumamos más fibra, deberemos aumentar la cantidad
de agua ingerida, puesto que la fibra consume grandes cantidades de agua de
nuestro organismo.
Por lo tanto, tomar 1.5 a 2 litros diarios de agua, es suficiente para
evitar una deshidratación y una posible obstrucción intestinal.
Para terminar, debemos considerar que
no hay soluciones mágicas,
con respecto a las fibras y al estreñimiento. No es cuestión
de agregar algún producto integral, sin modificar todos nuestros
malos hábitos alimentarios. Nuestro consejo es ir haciendo modificaciones
graduales en el total de todos los alimentos que ingerimos día a día,
como así también hacer realidad el hecho de
beber dos litros de agua diarios.