La avena es uno de los cereales más completos. Por sus cualidades
energéticas y nutritivas ha sido la base de la alimentación
de pueblos y civilizaciones coma los escocesa, irlandesa y algunos
pueblos de las montañas Asiáticas.
La avena: es rica en proteínas de alto valor biológico, hidrato
de carbono, grasas y un gran número de vitaminas, minerales y oligoelementos.
Proteínas:
Cuanto más elevado es el numero de aminoácidos esenciales presentes
en un alimento, mayor es su valor biológico; y la avena contiene
seis de los ocho aminoácidos imprescindibles para la síntesis
correcta de proteínas.
La combinación de la avena con diferentes alimentos vegetales,
mejora aún más su proporción de aminoácidos,
aproximándola a la ideal para el organismo.
Ejemplo: la adición de leche o soja complementan perfectamente
la calidad de la proteína de la avena, con todos los aminoácidos
necesarios para el organismo, en este sentido, la avena es superior a otros
cereales como fuente de proteínas.
Lípidos:
La avena
es el cereal con mayor porcentaje de grasa vegetal. El 65 % es de
ácidos grasos insaturados y el 35% de ácido linoleico. Cien
gramos de copos de avena cubren un tercio de nuestras necesidades
diarias de ácidos grasos esenciales.
Hidratos de Carbono:
La avena contiene hidratos de carbono de absorción lenta y de fácil
asimilación. Estos proporcionan energía durante mucho tiempo
después de haber sido absorbidos por el aparato digestivo, evitando
la sensación de fatiga y desmayo que experimenta cuando el cuerpo
reclama glucosa de nuevo (hipoglucemia).
Vitaminas, minerales
y oligoelementos:
La avena contiene estos elementos en concentraciones
óptimas, tanto para curar como para prevenir.
100 g de avena contienen: 5mg. de sodio,
400mg. de potasio, 70mg. de calcio,
430mg. de fósforo, 140mg. de
magnesio, 4mg. de hierro,
0,47mg. de cobre, 4mg. de cinc,
0,56mg. de vitamina B1, 0,15mg. de
vitamina B2, 1mg. de vitamina
B3 y 0,16mg. de vitamina B6. También
1,1mg. de vitamina E.
Fibra:
Además de estos componentes esenciales, la
avena contiene otros elementos no tan importantes desde el punto de vista
nutritivo, pero necesarios para el buen funcionamiento intestinal.
Se trata de sustancias insolubles que, ingeridas con la alimentación,
no se absorben en el intestino. Sin embargo, estas sustancias resultan
de una extraordinaria importancia para la buena digestión. Es lo
que normalmente conocemos como 'fibra'. Las
fibras vegetales aumentan el contenido del
intestino, con lo cual ayuda a prevenir como a eliminar el estreñimiento.
Fuente de energía:
Otra de las características reconocidas de la avena es su valor como fuente de energía
y vitalidad. Eso hace que sea el alimento ideal para quienes desean aumentar
su capacidad energética: los estudiantes, las personas que se encuentran
abatidas, sin fuerzas, con permanente sensación de sueño,
sin ilusión o con stress permanente.
Si usted es una de esas personas, consuma platos elaborados con avena
a partir de ahora, y verá como su capacidad energética aumenta.