El café es una bebida que se obtiene a partir de mezcla en agua caliente de granos tostados de la planta de café
(Coffea de la familia Rubiaceae conocida como cafeto).
A pesar de que comercialmente es la bebida número uno del mundo se estima que un tercio de la población mundial
la consume (la mitad de la población mundial es consumidora de té).
Su popularidad se debe basicamente a su efecto vigorizante, tonificante y estimulante, consecuencia de la presencia de la
cafeína en aproximadamente un 0.75% al 1.5% del peso.
La cafeína actua en este caso como estimulante y diurético
actuando sobre el sistema nervioso central, corazón, venas, arterias
y riñones.
El aporte energético del café es de 2 kcal por taza (tamaño típico), 1 mg. de
sodio (Na), 2 mg. de calcio (Ca), 0.1 mg de
hierro (Fe), 4 mg de fósforo (P) y
36 mg de potasio (K) estando constituida la bebida por un 98% de agua.
En muchos casos debido a que sus dosis controladas no son de efecto maligno, se lo ha suministrado para tratar
migrañas y recuperación de intoxicación por barbituricos.
Historia
Existen dos posibles orígenes del nombre de la bebida.
Uno que dice que su nombre deriva de la palabra arábica qahwah (por cierto similar a su uso y
pronunciación en los idiomas de origen eslavo, y otro que lo conecta etimológicamente con la provincia Kaffa
del sudoeste de Etiopia (Abyssinia) acreditada como ser la cuna de la planta que da orígen a la bebida.
Esas plantas que crecían en forma salvaje en Kaffa fueron llevadas al sur de Arabia donde fueron cultivadas
aproximadamente hace 500 años. El origen es dudoso según como se pronuncia el nombre de la bebida
en los diferentes idiomas. En Chino kai-fei, en Sueco y Danés kaffe, en Holandés y Alemán
Kofi, en Finlandés kahvi, en húngaro kavé, en polaco y ucranio kawa en Persa
y Turco Kahveh, terminando en castellano, portugués y francés con café.
Compuestos extraídos y retenidos por el agua
Los compuestos que extrae el agua hirviente se clasifican en componentes de sabor no volátiles (la cafeína,
trigonelina, ácido clorogénico, ácidos fenólicos, aminoácidos, hidratos de carbono y
minerales) y componentes de aroma volátiles (ácidos orgánicos, aldehídos, cetonas, ésteres,
aminas y unos compuestos de azufre llamados mercaptanos).
La cafeína, un alcaloide que forma parte de los componentes del café, tiene un efecto levemente estimulante en
la persona que lo consume. Actualmente se considera que bebiéndolo en las cantidades normales, sin sobrepasar las tres
tazas diarias, no tiene efectos contraproducentes.
Consumo de las distintas variedades
Los tipos más importantes de café en el comercio internacional son los arábica y canephora.
En el hemisferio occidental, los arabica se subdividen en: Brasil (también llamado nacional) y Medio.
Las variedades Robusta se producen exclusivamente en el hemisferio oriental, junto con gran cantidad de tipos arábica.
Los más importantes cafés del tipo Brasil son Santos, Paraná y Río,
denominaciones que toman de los puertos desde los que se exportan.
Los cafés de tipo Medio se identifican por el nombre del país o la región de origen: Medellín,
Armenia y Manizales de Colombia, por ejemplo. Del mismo modo se identifican los tipos canephora y otras variedades
arábica.
Normalmente se mezclan y tuestan juntos varios tipos de cafés verdes para elaborar los sabores y aromas preferidos por
los consumidores. De la misma forma, para los productores no todos los granos tienen los mismos costos de acuerdo a su procedencia,
íntimamente relacionada con su calidad.. Por lo tanto, la mezcla entre los diferentes cafés verdes se hace para abaratar
los costos logrando los niveles óptimos de satisfacción en los consumidores.
Para que el café tostado y molido no pierda su aroma antes de que transcurra una semana, se envasa el mismo en un paquete
de materiales con características especiales que se logran mediante la combinación de plásticos y papeles. Las
latas cerradas al vacío o a presión conservan las propiedades adquiridas por el café por periodos que
pueden sobrepasar los tres años.
Variedades Comerciales
El café crece bien en las islas de Java y Sumatra, y en Arabia, India, África, Antillas y América Central y
del Sur, resultando esta última, con sus cultivos de arábica, quien produce aproximadamente las dos
terceras partes de todo el café consumido en el mundo.
Es el producto básico de exportación para los países centroamericanos. Las plantaciones de café ocupan
altitudes comprendidas entre el nivel del mar y el límite de las nieves perpetuas tropicales, que se encuentra a unos 1.800 m.
Los tipos canephora y libérica crecen mejor por debajo de los 900 m; las de tipo arabica prefieren altitudes
superiores.
El producto final es siempre el llamado café verde, que se selecciona
a mano o a máquina para eliminar las semillas defectuosas y la materia
extraña, y se clasifica en función del tamaño.
Las variedades se limitan a dos grandes alternativas comerciales:
- Café soluble e Instantáneo
Para fabricar este importante producto de la industria cafetera, se prepara un extracto mezclando con agua caliente el café
tostado y molido de forma tosca. Acto seguido se separa el agua del extracto. El producto se envasa al vacío en frascos de vidrio
o latas que cerradas al vacío conservarán intactas sus cualidades de aroma y sabor por largos periodos de tiempo.
Existen tres tipos de cafés solubles: (1) El secado o deshidratado, (2) el extracto líquido y el (3) concentrado
congelado. El mayormente consumo es el de la primera variedad: secado o deshidratado. Donde según su fabricante o procesador
le agrega azucar y otros compuestos para resaltar alguna característica de su sabor.
- Café descafeinado
Su procesamiento fue ideado en Alemania por el comerciante de café Ludwig Roselius cerca del 1900, y para
retirarle gran parte de su cafeína. Su técnica fue luego mejorada por los fabricantes de Estados Unidos de América.
A pesar de ser un proceso semi-secreto, consiste en la vaporización de los granos verdes y luego enjuagarlos en solventes
orgánicos clorados. El resultado del desarrollo del café decaf hizo que la octava parte del café consumido
por los norteamericanos sea decafeinado.
El café descafeinado es consumido por personas cuyo organismo es sensibles a la cafeína presente en el café
normal, o por quienes lo beben en grandes cantidades. El proceso por el cual se le extrae la cafeína al grano verde, implica
tratarlo con disolventes organoclorados. Una vez eliminada la cafeína, se pasa a eliminar los disolventes y se trata al grano
de la forma habitual. Es decir, se tuesta como a los granos comunes, logrando sabores y aromas similares al café normal.
El efecto
Mucha gente cree que el sabor y el aroma están en la cafeína pero no es así. El café tiene un 12% de
cafeína (menos que el té) y el sabor se lo dan los azucares y aceites naturales de cada grano. Igualmente, el
término exacto para descafeinado debería ser cafeína reducida, porque se puede sacar el 99% de ella.
Irónicamente a la creencia popular, el expreso tiene menos cafeína que el de filtro, porque el agua pasa por los
molinillos mas lentamente (de 15 a 22 segundos) que por el tradicional filtro.
Sugerencias para disfrutar el café:
- Preparar el café con agua mineral a temperatura entre 85 y 96 grados, si hierve esperar a que se enfríe.
- Si muele los granos, utilícelos de inmediato. Moler aproximadamente 20 g. por cada taza a servir.
- Un buen expreso se puede juzgar por el color acaramelado de la espuma en su superficie.
- No hervir jamas el café.
- Si tiene que calentarlo, hágalo a baño maría.
- Si utiliza filtros de papel, humedecer el café con agua fría antes de verter el agua caliente.
- Nunca lo sirva en vasos de plástico o metal, ya que estos alteran el sabor original.
- Utilizar tazas chicas de loza, porcelana, vidrio o barro. Es mejor tomar una segunda taza que una grande y fría. (sin desmerecer las sabrosas variantes de frapuccinos y mokaccinos).
- El compañero ideal: Chocolate amargo, realza el sabor.