De acuerdo a un nuevo estudio de la Universidad de Michigan, los pacientes con cáncer en la cabeza y cuello que fumaban, bebían alcohol, no ejercitaban o no consumían frutas en el momento de su diagnóstico, tenían un peor pronóstico de supervivencia comparado a aquellos que tenían hábitos saludables.
| Comer frutas y vegetales, no fumar y beber en moderación, puede tener un alto impacto en el riesgo que tiene una persona de contraer cáncer |
‘Si bien existe un reciente énfasis en que los biomarcadores y los genes pueden tener una conexión importante con la supervivencia del cáncer, los hábitos diarios de una persona tienen un alto impacto en la posibilidad de sobrevivir ante el cáncer’, comentó la autora de la investigación, la Dra. Sonia Duffy.
Los resultados de esta investigación aparecen publicados en la revista Journal of Clinical Oncology (Revista de Oncología Clínica) .
Los investigadores encuestaron a 504 pacientes con cáncer en cabeza y cuello con respecto a cinco hábitos: fumar, uso de alcohol, dieta, ejercicio y sueño. Se les hizo un seguimiento cada tres meses por dos años y luego en forma anual.
El fumar fue el factor predictivo más importante en la supervivencia del cáncer. Los fumadores fueron los que tuvieron menor chance de sobrevivir. La ingesta de alcohol como así también el bajo consumo de frutas y la falta de ejercicio fueron también factores importantes asociados con la supervivencia.
Una buena calidad de vida ayuda a mejora las ventajas de supervivencia que brindan los tratamientos de quimioterapia, radiación y cirugía.
Muchos de estos malos hábitos están relacionados. Por ejemplo, los fumadores pueden ser también bebedores de alcohol, haciendo más difícil abandonar ambos hábitos.
Investigaciones previas han asociado la vida sana con la prevención del cáncer. En la presente investigación, un tercio de los pacientes consumían menos de 4 porciones de frutas al mes. Los nutricionistas recomiendan 2 porciones de fruta al día.
Comer frutas y vegetales, no fumar y beber en moderación, puede tener un alto impacto en el riego que tiene una persona de contraer cáncer en primer lugar. Ahora parece que estos factores también tienen un impacto en la supervivencia del cáncer luego de ser diagnosticado.